Breve historia de los gladiadores nos introduce en los apasionantes espectáculos romanos a los que hordas de ciudadanos, tanto patricios como plebeyos, asistían para aclamar a sus gladiadores favoritos. En medio del estruendoso clamor los más diestros gladiadores aplastaban a sus contrincantes bajo sus carruajes, los mutilaban con sus espadas –gladius- o luchaban con hambrientas bestias salvajes. Los gladiadores constituían un espectáculo magnífico con sus armaduras y sus impresionantes equipamientos. Entrenados para marchar en formación militar, cruzaban la arena con un paso perfecto. Habían muchas clases de gladiadores y los espectadores conocían a casi todos ellos por su nombre. <>. Estas palabras encabezaban el juramento de los gladiadores romanos, en ella se encerraba una filosofía vitral de unos hombres dedicados en cuerpo y alma a la supervivencia.